Home Links Contacts Give us a link
 
Main Cities
Catedral de Orvieto

La Catedral

Este edificio supera a cualquier otro en la ciudad. La construcción de esta enorme y deslumbrante gema comenzó en el año 1290, siguiendo el estilo romántico. Su construcción llevó muchos años y varios arquitectos participaron de ella, algunos de los cuales agregaron un toque gótico a su diseño.

Así como en otras iglesias en Siena y Pisa, esta catedral cuenta con una serie de franjas de mármol blancas y negras. Pero además, su fachada recibió un hermoso caleidoscopio de colores dado por mosaicos, esculturas y piedras.

Tal como figura en los registros, un cura bohemio que dudaba de la transubstanciación se convenció de su existencia cuando vio caer gotas de sangre de la hostia sobre el mantel del altar mientras estaba celebrando misa en Bolsena. El Papa Urbano IV determinó que ese era un milagro que debía celebrarse con la construcción de una catedral que él mismo ordenó se levantara en Orvieto, y estableció el día Corpus Domini, el cual se celebra en el mes de junio con una procesión que va encabezada por un relicuario que transporta aquel mantel con las gotas de sangre.

La planificación de la catedral llevó un total de 30 años, pero su construcción finalizó luego de 300. Fra Bevignate, Lorenzo Maltani, Andrea Pisano, Nino Pisano, Andrea Orcagna y Michele Sanicheli fueron quienes participaron del proceso y agregaron sus detalles a la construcción. Y esa debe ser una de las razones por la cual la fachada no parece combinar con lo que es el resto de la catedral. El trabajo de restauración que se llevó a cabo en la última parte del siglo XX realmente la favorece. En su fachada hay tres enormes puertas con unas preciosas columnas entre medio.

Los gabletes están cubiertos de mosaicos que, en general, dan a la fachada un toque especial ya que reflejan los rayos del sol. En el siglo XIV, Maitani y sus alumnos hicieron el bajo relieve que aporta su encanto al área entre las puertas y el cual muestra escenas de la biblia. Andrea Orcagna estuvo a cargo de crear la roseta, y en la mitad del siglo pasado Emilio Greco hizo las puertas de bronce.

 
Umbria